domingo, 16 de febrero de 2014

Autodefensas en el mundo


Autodefensas en el mundo
Brian J. Phillips
febrero 12, 2014           
De la revista Nexos

falko
¿Cuál es el futuro de las autodefensas? ¿Cuáles son algunas de las consecuencias posibles ahora que el gobierno mexicano ha legalizado a algunos de los grupos en Michoacán? Para ver algunas posibilidades, vale la pena pensar en otros países en los que los gobiernos han legalizado a los grupos de “vigilantes”. Alrededor del mundo, casi todos los grupos de este tipo que han actuado con permiso del estado han perpetrado violaciones serias a los derechos humanos y otras consecuencias negativas. Las organizaciones de “vigilantes”, como muchas otras organizaciones, casi no desaparecen por voluntad propia. A veces mutan en grupos más siniestros. El ejemplo que más se discute en los medios es el de Colombia. Las autodefensas colombianas terminaron por cometer más violaciones de derechos humanos que los grupos de los que originalmente “defendían” a la gente. No obstante, esto ocurrió después de décadas de guerra civil, y con un importante apoyo presupuestario de altas esferas del gobierno y el ejército. Colombia tal vez no sea la situación más comparable al México de hoy en día, pero representa el peor escenario posible. La experiencia de Guatemala con los grupos de defensa ciudadana es otra que queremos evitar. A principios de los ochenta, el ejército guatemalteco obligó a la población civil a formar las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). Estos grupos, en esencia, eran agentes del Estado, y también cometieron una gran cantidad de abusos durante la guerra civil que terminó en 1996. Después de la guerra, el gobierno intentó desbandar a estos grupos, pero los miembros del PAC continuaron con la violencia, y fueron implicados en varios linchamientos. Más aún, muchos comandantes del PAC continuaron ejerciendo un control (antidemocrático) sobre sus comunidades. - See more at: http://redaccion.nexos.com.mx/?p=6080

Del iPhone a la tormenta económica: cinco profecías de Marx cumplidas antes de 2014

 
 
Algunas características de la sociedad moderna, desde las crisis económicas hasta la fiebre por comprar nuevos 'gadgets', demuestran que el padre de la teoría marxista tenía razón.
La revista 'Rolling Stone' reunió cinco características sistémicas del capitalismo contemporáneo presagiadas por las teorías marxistas hace 150 años. 

1. La Gran Recesión ('La naturaleza caótica del capitalismo') 

A diferencia del socialismo, en el que el Estado puede controlar todas las etapas de producción y distribución, el libre mercado, según el materialismo histórico, es un sistema espontáneo y caótico, siempre propenso a las crisis y depresiones económicas.

Efectivamente, este patrón previsto por el marxismo ya se perfiló en la Gran Depresión de 1929 y se presentó de nuevo en 2008 con el colapso del mercado inmobiliario en EE.UU. y el inicio de la nueva crisis económica mundial, provocada por el uso de instrumentos financieros que Karl Marx llamaba
'capital ficticio', como las acciones y las permutas de incumplimiento crediticio, que actualmente amenaza con una nueva recesión global

2. iPhone 5 ('Apetitos imaginarios')

Hace más de cien años, Marx advirtió que la creación de falsas necesidades era una tendencia inherente al capitalismo orientada al aumento de la producción; en este sistema el consumidor desea productos de poca utilidad pero de alto coste y acaba convirtiéndose "en esclavo de caprichos inhumanos, refinados, antinaturales e imaginarios".

Un ejemplo de esta teoría podría ser la sociedad occidental, que actualmente disfruta de un increíble nivel de lujo y, sin embargo, busca nuevas distracciones y siente un ansia constante por comprar más y más cosas, como iPhones de última generación, incluso cuando no existe ninguna necesidad de hacerlo porque ya se tiene un 'gadget' parecido que funciona perfectamente. 

3. Globalización del capitalismo

Según la teoría marxista, la naturaleza expansionista del capitalismo le obliga a propagarse por todo el planeta en su incesante búsqueda de nuevos mercados, recursos naturales y mano de obra barata. Ya en 1848 Karl Marx describió las principales características de la moderna globalización económica agresiva encabezada y controlada por organismos supranacionales como el FMI, que "debe anidar en todas partes, establecerse en todas partes, establecer conexiones en todas partes" para prolongar su existencia. 

4. Monopolios

A diferencia de la teoría económica que postulaba la autorregulación del mercado, Marx alegaba que el poder económico y financiero se concentraría en grandes corporaciones que absorberían o expulsarían a los pequeños productores independientes, tomando el control del mercado mundial. La hipótesis indicada es más que válida para describir la sociedad actual, en la que gigantes monopolísticos regulan todas las áreas económicas, desde la bancaria hasta la de la alta tecnología. 

5. Salarios bajos, ganancias enormes ('El ejército industrial de reserva') 

De acuerdo con el análisis marxista del capitalismo, los empresarios podrán mantener bajos los salarios gracias al "ejército industrial de reserva", es decir, la gran cantidad de desempleados permanentes. Eso será todavía más factible durante las fases de recesión, cuando aumenta el número de desempleados, sin que ello influya significativamente en los inmensos beneficios de las grandes empresas, ya que los trabajadores, que temen perder sus puestos, se conforman con salarios bajos y soportan duras condiciones de trabajo
 
Fuente: RT. http://actualidad.rt.com/actualidad/view/119538-iphone-tormenta-economica-marx
 
  Publicado: 11 feb 2014 | 12:14 GMT

Salario prófugo

Opinión México SA
Salario prófugo
Baja constante
Larrea, otra vez
Carlos Fernández-Vega
En la Jornada México SA
Ver día anteriorSábado 15 de febrero de 2014
 
 
No es novedad, pero en 2013 el poder adquisitivo de los salarios ni lejanamente recuperó algo de lo mucho que ha perdido a lo largo de las tres doradas décadas neoliberales. Para no ir más lejos, y sin ánimo sadomasoquista, la inflación oficial acumulada en el periodo modernizador (de Miguel de la Madrid a Enrique Peña Nieto) alcanza la friolera de 57 mil 410.55 por ciento, de tal suerte que sólo para mantener intacto su poder adquisitivo, hoy el salario mínimo diario promedio tendría que ser no menor a 210 pesos para mantener el poder de compra de 30 años atrás, pero en los hechos apenas llega a 65.53 pesos. Y tal porcentaje es aplicable a los contractuales y a todos los demás.
Como bien lo señala el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la UNAM, “los trabajadores mexicanos no necesitan ser economistas para darse cuenta que el nivel salarial no les permite adquirir la canasta alimenticia recomendable. Tan sólo en 2013 el precio de la Canasta Alimenticia Recomendable –CAR– se incrementó sostenidamente y el tiempo de trabajo necesario requerido por las familias trabajadoras mexicanas para adquirirla es ahora de 24 horas por día, pero como es imposible que una sola persona labore este tiempo, la gente recurre a buscar dos empleos o a integrar a otros miembros de la familia a un trabajo para obtener así más recursos”. Como referencia, apunta el centro de análisis, 26 años atrás se requerían poco menos de cinco horas laborales para obtener el dinero necesario para adquirir la CAR”.
El CAM refiere que de diciembre de 1987 a la fecha el salario mínimo (sólo considera el de la región A, por ser el más elevado) registra un aumento ligeramente superior a 900 por ciento, mientras en igual lapso los precios de la canasta alimenticia recomendable (que incluye sólo los alimentos considerados por el Instituto Nacional de Nutrición y que deberían consumir las familias en México) se incrementó 4 mil 800 por ciento, es decir, una diferencia de cinco tantos favorable, desde luego, a los precios de la citada canasta. Pero el problema no queda allí, porque el gobierno mexicano continúa implementado políticas que afectan a los trabajadores y a la población en general.
En este contexto, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados (CEFP) indica que de acuerdo con la información del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en diciembre pasado el salario básico de cotización promedio se ubicó en 8 mil 043 pesos al mes (nominales), para un crecimiento anual de 3.66 por ciento o 284 pesos, un monto menor en 0.02 puntos porcentuales con relación al crecimiento del mes anterior que alcanzó un incremento de 3.69 por ciento. Sin embargo, en el mismo periodo, la inflación fue de 3.97 por ciento por lo que, en términos reales, el salario cayó en 0.3 por ciento, mientras que en noviembre de 2013 reportó un crecimiento de 0.07 por ciento; la quinta caída del año y promediando un crecimiento real en 2013 de 0.08 por ciento.
Por sectores de actividad económica, en términos anuales, el sector de la construcción” y el de transporte y comunicaciones registraron las mayores reducciones al caer 2.61 y 1.11 por ciento real, respectivamente. En el caso de la construcción, la caída mencionada fue la más acentuada del año. En cambio, los sectores con mayores incrementos anuales en el salario para diciembre, y durante todo el año, fueron las industrias extractivas y la industria eléctrica y suministro de agua potable, con un avance anual de 2.21 y 1.3 por ciento real, en ese orden.
El comportamiento observado del salario base de cotización en el año, en términos reales, es resultado de la tendencia en la tasa de inflación. Para los meses que se reportaron decrementos reales en la tasa de crecimiento anual, de marzo a junio y en diciembre, en promedio, se registró una inflación de 4.32 por ciento con un decremento real del salario base de 0.31 por ciento. Asimismo, en el resto del año la inflación alcanzó un promedio de 3.44 por ciento, implicando un crecimiento de 0.36 por ciento de salario real.
Además, los salarios del sector formal siguen sin recuperar su nivel previo a la crisis. Comparado, en términos reales, con la cifra más elevada, en enero de 2008, el salario base acumula una pérdida de 5.22 por ciento. Esto se traduce, a precios de diciembre de 2010, en una reducción salarial real equivalente a 397.58 pesos.
En suma, apunta el CEFP, los salarios nominales siguen deprimidos, sin mostrar aún un crecimiento real. Si consideramos al año en su conjunto la tasa de crecimiento real ha tendido, en promedio, a ser cercana a cero, 0.08 por ciento, con una inflación de 3.81 por ciento y un crecimiento nominal de 3.89 por ciento.
Por su parte, el Banco de México informa que el comportamiento de los principales indicadores salariales durante el cuarto trimestre de 2013 sugiere que los costos laborales continuaron sin representar un elemento que genere presiones inflacionarias. El salario base de cotización de los trabajadores afiliados al IMSS aumentó 3.7 por ciento nominal durante el último trimestre de 2013, cifra similar a la del trimestre previo y menor a las observadas durante el año anterior.
El incremento al salario contractual negociado por empresas de jurisdicción federal fue de 4 por ciento durante el cuarto trimestre de 2013, inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior (4.3 por ciento). Esta diferencia se debió a las menores variaciones en los salarios contractuales tanto de las empresas públicas, como de las privadas. En particular, las empresas públicas negociaron un aumento de 3.8 por ciento (4 por ciento en el mismo trimestre de 2012). En este grupo destacó el incremento salarial que otorgó el IMSS a sus trabajadores (3.8 por ciento en 2013, 4 por ciento en 2012). Las empresas privadas negociaron un aumento de 4.5 por ciento de octubre a diciembre de 2013.
Ese es el balance, de tal suerte que tampoco en materia salarial EPN salvó a México (revista Times dixit).
Las rebanadas del pastel
Germán Larrea… otra vez. A escasos días del octavo aniversario del homicidio industrial en Pasta de Conchos, cinco mineros murieron por las condiciones de inseguridad prevalecientes en la mina de Charcas, San Luis Potosí, propiedad del zar del cobre y su Grupo México, quienes mantienen condiciones inhumanas en las minas que le han sido concesionadas; de nuevo la tragedia y la manipulación informativa, de este corporativo, denuncia el sindicato que preside Napoleón Gómez Urrutia. ¿Y los inspectores de la Secretaría del Trabajo?
Twitter: @cafevega
 

viernes, 14 de febrero de 2014

SOBRE EL PROBLEMA DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE ZACATECAS

A LA SOCIEDAD ZACATECANA
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA
A LOS EX RECTORES Y LÍDERES UNIVERSITARIOS

A nadie le queda duda del crítico momento que vive la Universidad Autónoma de
Zacatecas, ante los emplazamientos para estallar la huelga de los sindicatos de
académicos y administrativos que han desatado posturas que más que incidir en la
solución del problema financiero y el modelo académico-administrativo, ponen sus
miras en intereses particulares.......

La ausencia de información clara y oportuna por parte del responsable de la conducción
universitaria, en referencia a los avances de la gestión, aunada a las interpretaciones,
algunas con bases desinformadas de comentaristas y editorialistas de los medios de
información y, la también clara intencionalidad expresada en las redes sociales por
algunos universitarios, crean el ambiente necesario para concluir en la “inevitable”
huelga, objetivo que además, se hizo explícito desde diciembre pasado.
La génesis del problema financiero no se explica en sus verdaderos motivos: recursos
limitados y política de crecimiento basada en el déficit. Es preciso tener claro que el
endeudamiento no es privativo de la UAZ ni de la presente administración y que
tampoco, consecuentemente, se generó en año y medio; sino que se ha dado, si bien en una expresión diferente, en las administraciones pasadas, hecho muestra plenamente la insuficiencia de recursos en comparación con los requerimientos exigidos para cumplir con su función social.
Esos déficits se han ido resolviendo con mecanismos y apoyos diseñados
conjuntamente con autoridades federales y estatales, de manera coyuntural; sin
embargo, el problema estructural subsiste dado que se sigue con la misma política que
se generó a partir del crecimiento con cargo al déficit y, si tal es el caso, debe asumirse
de manera corresponsable por los anteriores rectores que han implementado esas
prácticas, ya que los efectos se preveían desde el momento en que se tomó la decisión.
Sin embargo parece que, en ánimos de un revanchismo dado por el resultado del pasado
proceso electoral que se debió en gran medida a sus posturas encontradas, se promueve el estallamiento de la huelga para, derivado del desgaste de la administración actual, tratar de recuperar en alguna medida los espacios de poder perdidos.
La corresponsabilidad es además obligada, dada la significación que se le debe dar a la vida democrática en la Institución de Educación Superior mas importante del Estado,
como ejemplo en la construcción de civilidad y comportamiento democrático, al
aceptar los resultados de una contienda que, bien o mal, desembocó en resultados
legales. Sin embargo, se implementa un proceso en el que se deja de lado el interés
institucional.
Ya se ha vislumbrado, además, la incorporación a la discusión la del modelo
académico-administrativo que sin ser parte de los emplazamientos se puede manejar
como elemento irresoluble, de momento, y alargar potencialmente la huelga. Debemos
reconocer que esa discusión se hace urgente pero con una metodología consensuada a
partir de un diagnóstico objetivo de las deficiencias del actual modelo y la suficiente
claridad respecto a los sesgos que se presentan en el manejo burocrático, característico
de las últimas administraciones, respecto al sentido académico y colectivo que la toma
de decisiones tiene bajo esta estructura del vigente.
Parece, por lo anterior, que, desde nuestra perspectiva, la salida al crítico momento se
puede dar si se asume, que los ex rectores y líderes de grupos político-académicos
pongan por encima de sus intereses particulares el interés institucional con acciones
donde sus habilidades y relaciones se pongan al servicio de la UAZ para fortalecer la
gestión y atemperar el problema financiero buscando una solución estructural y, en esa
misma lógica, promover y concretar el pacto necesario para la revisión y actualización,
de ser el caso, del actual modelo académico-administrativo, tal vez en un congreso
universitario, todo dentro del marco legal con la participación de los órganos
colegiados. De esa manera, creemos, podrían recuperar los espacios que ahora
pretenden a través del mecanismo de la huelga, ya que a la comunidad universitaria y a
la sociedad le convence más el compromiso y unidad para superar la problemática en
lugar de promover la huelga que tiene costos para todos. Solo hace falta la voluntad
política para lograrlo.
Por otro lado, dada la práctica clientelar desarrollada por las administraciones
universitarias, debe considerarse, sin ser un elemento que pueda resolver la situación
financiera, la necesidad de analizar la naturaleza de las plazas laborales, a partir de la
consideración de elementos objetivos, partiendo de la necesidad de las actividades y del
carácter ocasional de personal de confianza que se necesita para un funcionamiento
administrativo adecuado, a partir de la utilización de la metodología de un presupuesto
cero, evitando la contaminación que se pueda dar por el momento del conflicto y por
posturas políticas, todo dentro de los lineamientos propios que establece la Ley Federal
del Trabajo en referencia a la cláusula de exclusión y exclusividad –alguna vez
calificada como inconstitucional por la Suprema Corte- a la que el SPAUAZ ha
renunciado expresamente.
En la propuesta no hay inocencia, se trata de mostrar únicamente que si existe un interés
institucional se pueden encontrar formas de enfrentar la problemática; de aquí el
llamado para que se sumen los universitarios que consideren que la preservación de la
institución es más importante que las aspiraciones políticas de algunos.
Zacatecas, Zac., 13 de febrero del 2012
FUERZA UNIVERSITARIA...

martes, 4 de febrero de 2014

Rarezas constitucionales



Rarezas constitucionales
Viridiana Ríos
1 FEBRERO 1014
http://www.nexos.com.mx/?p=18391
De la Constitución mexicana originalmente escrita y promulgada en 1917 queda muy poco. El 80% de los artículos constitucionales originales han sido modificados un promedio de cinco veces cada uno (Cámara de Diputados, 2013). Es una Constitución que ha sido modificada dos veces más que cualquier otra constitución democrática del mundo (Lorenz, 2008).
La Constitución ha sufrido un total de 561 reformas (Cámara de Diputados, 2013).1 Sólo 27 de los 136 artículos constitucionales han permanecido sin cambios, esto es: sólo el 19% del texto constitucional permanece así, tal como fue concebido.2
Es de las constituciones más viejas de América Latina en vigor, pero es la que más veces ha sido reformada (Nolte, 2011), en promedio una vez cada dos meses, el doble que en Colombia, cuatro veces más que en Chile, y al menos ocho veces más que en Uruguay, Argentina y Bolivia (Nolte, 2012). Mientras que el promedio de reformas constitucionales en países democráticos estables es de 5.8 por año de 1993 a 2002, en México dicho promedio ha sido de 11.6 (Lorenz, 2005).
EM-Viridiana-1-w
El número de reformas creció notoriamente desde 1982, durante el gobierno de Miguel de la Madrid. Antes de 1982, en promedio cada presidente promulgaba sólo 16 reformas. De 1982 en adelante el número casi se cuadriplicó para alcanzar un promedio de 60 reformas por presidente (Cámara de Diputados, 2013).

domingo, 19 de enero de 2014

Antonio Gramsci: la cultura y los intelectuales

Antonio Gramsci: la cultura y los intelectuales

Sun, 19 Jan 2014 10:17

La Jornada


Sun, 19 Jan 2014 10:17
Gramsci niño
I
Antonio Gramsci (Ales, provincia de Cagliari, en Cerdeña, 1891-Roma, 1939) es el más grande pensador marxista que se haya dedicado al estudio del papel de la cultura y de sus creadores, los intelectuales, en la vida social, económica y política. Sus estudios, él mismo lo anticipaba, no pretendían ser de carácter sociológico, sino, precisamente, culturales e históricos (Quaderni del carcere, Einaudi, Torino, 1975, p. 1515). Ningún otro estudioso, de hecho, de ninguna tendencia ideológica o filosófica, ha aportado lo que Gramsci a la comprensión del rol que la cultura y la creación espiritual y, sobre todo, los intelectuales, desempeñan en la vida social en todos sus aspectos en el mundo moderno. Él es único entre los marxistas, porque ninguno se había ocupado de esta crucial temática. Y resulta único entre todos los que han estudiado los fenómenos culturales y espirituales de la sociedad, porque ninguno llegó a los hallazgos que él logró.
Gramsci jamás creyó en fatalismos materialistas o determinismos económicos. Para él, el mundo es el escenario de la vida social, en el que los hombres, con todas sus capacidades espirituales y todas sus energías naturales, actúan y crean su vida en sociedad. Los hombres, al actuar en el mundo, crean la cultura, que es la obra humana en la realidad natural. Pueden destruirlo todo, es posible; pero incluso eso es obra suya y no hay fuerzas ocultas en la naturaleza que lo obliguen a hacer lo que no quiere o él mismo no decide. Las llamadas fuerzas productivas de la sociedad, que los marxistas convirtieron en un fetiche con poderes demiúrgicos, no son sólo “cosas”, fuerzas ciegas de la naturaleza, sino y sobre todo, inteligencia aplicada, pensamiento organizado y voluntad de crear y de cambiar en la realidad.
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sábado, 4 de enero de 2014

2014, ¿año de la unidad?

2014, ¿año de la unidad?
Sábado 4 de enero de 2014
 La Jornada
Miguel Concha
 
El recuento de los últimos años no puede ser más adverso para las organizaciones sociales y los partidos de izquierda. El contenido social de la Constitución mexicana ha quedado en el pasado desde las modificaciones al artículo 27 a inicios de los 90, hasta las recientes alteraciones también inconsultas a los artículos 25, 27 y 28, pasando por los cambios que han sufrido leyes fundamentales, como la Ley Federal del Trabajo.
Visto en el largo plazo, los sectores sociales han tenido múltiples derrotas y casi ningún triunfo. ¿Por qué? Es claro. Las mediaciones sociales (organizaciones, sindicatos, movimientos, partidos), tal como han estado en los últimos años, no han tenido la capacidad suficiente para enfrentar las maquinarias políticas, comunicacionales y económicas de las fuerzas conservadoras. Este es un hecho que hay que asumir. Es cierto también que el contexto internacional ha favorecido las tendencias que responden a los intereses empresariales más que a los sociales. Pero ello no niega que en América Latina varios países hayan puesto en práctica alternativas que apuntan en sentidos diferentes, como en Argentina, Brasil y Bolivia, entre otros.
Lo que fuerza a plantear otra interrogante. ¿Por qué México no ha podido variar las tendencias que favorecen los intereses privados por encima de los sociales? Uno no puede menos que pensar que las dos respuestas están relacionadas. Si no hemos podido modificar las tendencias neoconservadoras en el país es porque no hemos tenido las mediaciones políticas y sociales capaces de construir un proyecto y una realidad alternativos a escala nacional. Y porque aunque se tuviera el coraje para pensarlos y actuarlos, habría que partir de esta realidad para dar los pasos necesarios, algunos de los cuales seguramente tendrían que ser los siguientes.
1) Crear un discurso que dé cuenta de la situación actual, a la vez que persuada a millones de mexicanos que no se han visto favorecidos con los cambios que se producen desde hace tres décadas a revertir su futuro de manera decidida, pacífica y democrática. Tal vez hasta ahora el error de quienes han levantado la bandera de lo social es suponer que las causas de los problemas son igual de claras para el ciudadano común que para los activistas. Sabemos que no es así, pues los ciudadanos comunes estamos sujetos a mensajes cotidianos en los medios de comunicación, particularmente electrónicos, que pretenden que las mentiras se vuelvan verdades a costa de su repetición. Pero también hemos estado sujetos a por lo menos tres décadas de educación en las que la imagen del éxito que se propone equivale a asemejarse cada vez más a los países del norte. Y, para decirlo con una sola expresión, a décadas de un avance paulatino del lenguaje neoliberal, mismo que no se decodifica simplemente con base en denuncias o ironías, sino de argumentos que tengan capacidad de traducirse en el lenguaje de todos.
2) Esgrimir razones con capacidad argumentativa y de convencimiento, que vayan más allá de la opinión y motiven a la acción, lo cual implica todo un proceso de discusión racional y razonable dentro de organizaciones, movimientos y partidos políticos. Implica entonces retomar la tradición del debate, que en aras de los muchos pragmatismos que hoy dominan los escenarios social y político se ha dejado de lado. Compartir el argumento tiene que ser el punto de partida de toda acción unitaria, si es que se quiere que ésta sea trascendente. Desde hace décadas en la izquierda se oyen diversos llamados a la unidad, pero pocas razones se esgrimen para sustentarla. Antes de compartir las formas organizativas, hay que compartir los argumentos. Explicarnos el porqué se ha llegado a la situación actual, y qué habría que hacer para remontarla, puede ser el punto de partida.
3) Bajo cualquier hipótesis, los próximos acontecimientos sociales y políticos del país habrán de vivirse con una diversidad de organizaciones sociales y partidarias. Esto en sí mismo no es ninguna tragedia, si es que se tiene la creatividad necesaria para diseñar las formas de acción unitaria que aglutinen a muchas de las organizaciones. El Frente Amplio de Uruguay ha sido un buen experimento en este sentido. La relación entre organizaciones sociales y partidarias no necesariamente tiene que ser además a costa de la subordinación de unas a otras. En Brasil, por ejemplo, se ha podido avanzar con formas novedosas en esta relación. Ciertamente no hay un modelo único de relación entre las organizaciones diversas, y México tiene que construir el propio. Pero para ello se requiere de una visión compartida y de mucha más voluntad en los dirigentes que la que hasta ahora se ha demostrado. Aunque ello no niega que serán los militantes y las bases quienes pongan un ya basta a la dispersión de las directivas. De todo lo anterior tenemos en el país experiencias que urge potenciar. No es mucho el tiempo que hay, pero es el que tenemos.
Se han podido construir frentes de resistencia social; articulaciones de diverso tipo de organizaciones campesinas, sindicales, civiles y urbano populares; frentes amplios electorales, y hasta territorios autonómicos que funcionan como un nuevo paradigma. Es necesario hacer el balance de qué ha funcionado y qué no deberá ser el punto de partida. El compromiso con una discusión seria sobre cada uno de estos temas puede ser la mejor señal de voluntad unitaria, aunque sepamos que la sola discusión no es garantía de que se superará la tendencia a que cada quien siga por su lado, mientras el país se cae a pedazos. Discutir con seriedad no es más que el signo de que ahora sí se quiere que las cosas cambien y se dirijan a una unidad de pensamiento y de acción, antes que de organización. ¿Será mucho pedir para este 2014?